Trastornos del Lenguaje o habla

A partir de los 3 años, es posible realizar una evaluación formal que descarte en el niño algún trastorno del lenguaje, porque solo desde esta edad podemos hablar de ellos.  Antes de los 35 meses el lenguaje del niño aún se encuentra en desarrollo por lo que no se puede determinar una dificultad. 

Es importante diferenciar un problema del Lenguaje a un problema del habla para poder darle un tratamiento apropiado y efectivo. La diferencia está en que los problemas del habla son los relacionados directamente a la expresión oral del niño, aquí se encuentran las dificultades en la pronunciación (dislalias), mientras que los problemas del lenguaje son aquellos que afectan a la comunicación como el autismo.

Por lo tanto lo que solemos observar en nuestros hijos que comprenden todo lo que les decimos, hablan poco o no se les entiende cuando hablan se trata de un Problema del habla y no de un Problema de lenguaje. Ahora, los problemas del habla se pueden dar a nivel fonético o fonológico.

¿Cómo saber de cuál se trata?

Un problema fonético es cuando el niño dice mal una palabra porque no puede articularla correctamente simplemente por una mala posición de los órganos articulatorios, entonces tendremos a un niño que cuando le enseñamos un carro y le preguntamos ¿Qué es esto? Nos dirá ?un cado? y al decirle ?¿un cado?? nos responderá ?¡No! Un cado? lo cual significa que distingue ?d? de la ?rr? pero no es capaz de reproducirlo igual.

Mientras que el problema fonológico es cuando el niño dice mal una palabra porque así lo recepciona auditivamente, en este caso si al niño que ?cado? le preguntamos ?¿cado?? nos dirá ?¡Sí!, cado? o simplemente ?¡Sí!? porque es como él lo escucha, en este caso el tratamiento será un poco más amplio porque será necesario además de trabajar la correcta posición de los órganos articulatorios la conciencia fonológica a través de ejercicios de discriminación auditiva.

Para otorgar un problema en el niño se debe tener en cuenta su edad, ya que los sonidos (conocidos también como fonemas) corresponden a una edad determinada, es decir, que conforme el niño va desarrollándose y creciendo los sonidos irán apareciendo. Por lo que no podemos considerar que un niño de 3 años que no pronuncia la ?rr? tiene un problema ya que este sonido aparece alrededor de los 4, 5 o hasta los 6 años.

¿Cómo estimular al niño con un problema del Habla?

Siga los siguientes pasos: Identificar los sonidos con los que presenta dificultades. Detectar si estos se dan en cualquier posición de las palabras, por ejemplo con la ?L?: nana en vez de lana (al inicio), pana en vez de pala (al centro), son en vez de sol (al final) o anma en vez de alma (inversa). Observar si es que ese sonido lo sustituye por otro, lo omite, le agrega otro sonido más (por ejemplo: mantel dice miantel, mono dice miono, etc) o lo distorsiona (por ejemplo: sapo dice shiapo, peso dice peshio, etc). Identificar si se trata de un problema a nivel fonético o fonológico.

Todas estas pautas nos ayudarán a conocer claramente el problema del niño y nos guiará la forma de trabajo que debemos seguir con él, por ejemplo si un sonido es capaz de articularlo en cualquier posición excepto de forma inversa es un indicador que será mucho más sencillo lograrlo porque ya tiene adquirida la posición correcta de los órganos fonoarticuladores para la emisión de ese sonido solo que requiere tener más modelos de palabras que tengan el sonido en posición inversa.

De igual manera cada dificultad identificada nos dará la pauta para realizar los ejercicios apropiados que ayuden al niño a superarla. El lenguaje es tan complejo que no es posible trabajarlo en forma global a partir de los 3 años, sino que se deberá trabajar específicamente un sonido determinado. Sin embargo, como un sonido da pie a la adquisición de otro, no se sorprenda que comience a utilizar uno que no se haya trabajado ya que indirectamente se están estimulando las demás.

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